Guía · actualizada el 21 de septiembre de 2026

Recordatorios de cita
por WhatsApp.

Qué deja hacer Meta, qué cuesta cada mensaje y cómo montarlo en una clínica sin que te bloqueen el número. Todo comprobado en la documentación oficial de Meta.

La regla que lo explica casi todo: la ventana de 24 horas

WhatsApp separa los mensajes en dos mundos. Si tu cliente te ha escrito en las últimas 24 horas, puedes contestarle lo que quieras, con texto libre. Fuera de esa ventana solo puedes enviarle una plantilla aprobada por Meta: un texto fijo, con huecos para el nombre, la fecha y poco más.

Un recordatorio del día antes casi siempre cae fuera de esa ventana. Por eso no vale con «escribir» a tus pacientes desde un móvil con WhatsApp Business: hay que usar plantillas y la plataforma de WhatsApp Business.

Las plantillas: qué son y por qué la categoría importa

Una plantilla es un texto que Meta revisa y aprueba, con variables. Por ejemplo: «Hola {{1}}, te recordamos tu cita en {{2}}. Es el {{3}}». Al enviarla, se rellenan los huecos.

Cada plantilla tiene una categoría, y la categoría marca el precio:

Ojo con esto: la categoría la decide Meta, no tú, y puede recategorizar una plantilla ya aprobada. Un recordatorio escrito con tono comercial («¡te echamos de menos, reserva ya!») puede acabar como marketing y triplicar lo que pagas por mensaje.

Consentimiento: no es opcional

Meta exige que la persona haya aceptado recibir mensajes de tu negocio, y que puedas demostrarlo. En una clínica, lo razonable es pedirlo en el momento de la reserva o en el consentimiento que ya firma el paciente, y dejar apuntado cuándo lo dio.

Y lo más importante para no quemar el número: que sea fácil dejar de recibirlos. Si la gente bloquea o denuncia tus mensajes, Meta baja la calidad de tu número y acaba limitando cuántos puedes enviar.

Qué cuesta en 2026

Meta cobra por mensaje, con un precio distinto por país y categoría. Y hay un cambio importante: a partir del 1 de octubre de 2026 también se cobran las respuestas que envías dentro de la ventana de 24 horas, y las plantillas de utilidad dentro de esa ventana dejan de ser gratis. Antes no se pagaban.

Eso cambia una cosa práctica: cada «¡genial, gracias!» automático que mande tu sistema pasa a costar dinero. Conviene contestar solo cuando el mensaje aporta algo.

Cómo montarlo, paso a paso

  1. Número. Necesitas un número que no esté usándose ya en la app de WhatsApp, y que pueda recibir un SMS o una llamada para verificarlo. Vale un fijo.
  2. Cuenta de empresa verificada. Meta pide documentación oficial que demuestre el nombre legal y la dirección o el teléfono del negocio.
  3. Nombre visible. Es lo que ve el paciente. Tiene que tener relación clara con el nombre legal del negocio y verse en tu web.
  4. Plantillas. Crea las que necesites (confirmación, recordatorio, cancelación) y espera su aprobación.
  5. Respuestas. Alguien tiene que leer lo que conteste el paciente. Si usas botones de «Confirmar» y «Cancelar», la respuesta se puede procesar sola.

Cinco errores que cuestan dinero

Cómo lo hace Rezebra

Rezebra envía el recordatorio el día antes con dos botones: «Confirmar» y «Ver mi cita», desde donde el paciente cambia o cancela. La agenda se actualiza sola. Si cancela, ofrece ese hueco a quien tiene cita más adelante y quiere adelantarla. La confirmación al reservar va por correo, gratis, y por WhatsApp solo si la clínica lo enciende.

El coste es de 0,10 € por cita recordada, con Rezebra Pro y un mínimo de 9 € al mes, y un límite de gasto que pones tú: al llegar, se paran los envíos. Los detalles están en precios, y si trabajas en fisioterapia tienes un resumen en esta página.

Fuentes

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